Scherzo, septiembre de 2010
MDG nos hace llegar en este álbum los tres Cuartetos de Schumann junto al famoso Quinteto con piano, con la peculiaridad de que los dos primeros Cuartetos se nos ofrecen en la versión original del compositor, previa a los cortes que luego realizó siguiendo los consejos de Mendelssohn para la versión habitualmente escuchada. El Quinteto obtiene una traducción trepidante por parte de Zacharias y el Cuarteto de Leipzig (bellísimo el segundo movimiento, con cuidada alternancia de lirismo y frenética pasión, y vibrantes los dos últimos, rotundos y que captan al oyente de forma inmediata). El Tercer Cuarteto, que completa el primer disco del álbum, nos llega en su versión habitual, con una interpretación llena de efusividad, expresión lírica (especialmente en el primer movimiento y en el Adagio molto) y una hermosa y perfectamente empastada sonoridad, casi orquestal. Trepidante el final, pleno de vitalidad y energía. Espléndida también la versión de los dos primeros Cuartetos, llena de contratses (escúchense los dos últimos tiempos de esta obra: el Adagio lleno de sereno lirismo, el Presto fulgurante, arrollador). Irresistible el fuego desplegado en el arrebatado Scherzo de esta obra. La novedad en la edición del segundo Cuarteto se hace inmediatamente evidente al escuchar por primera vez la introducción lenta que hace mención al cuarteto previo y que sería cortada por consejo de Mendelssohn en la edición habitual. El Cuarteto de Leipzig se revela, en definitiva, como un formidable traductor de estas páginas, y toda la intensidad que traen a su interpretación, que es muchísima, queda admirablemente captada por la equilibrada y transparente toma de MDG. Un álbum, en definitiva, modélico, que hay que recomendar de inmediato a todos los schumannianos de pro, tanto por lo que tiene de novedad intrínseca en la edición de las partituras como por lo sobresaliente de su interpretación.
Rafael Ortega Basagoiti